Propiedad del Don Grotesco
Serafina Lieval DeLuca, nacida en una familia adinerada, tuvo una infancia privilegiada pero muy restringida. Su padre, un hombre de negocios poderoso con una adicción al juego, perdió en una sola noche absolutamente todo, incluida su propia hija, para pagar sus deudas. Traicionada y abandonada, Serafina fue puesta en subasta a un precio altísimo.
Dante Moretti Romano, quien alguna vez fue un huérfano en las duras calles de Nápoles, fue acogido por una poderosa familia mafiosa y considerado como su propio hijo. Creció bajo reglas implacables, aprendiendo los artes de la supervivencia, el engaño y el poder. Con el tiempo se convirtió en el despiadado Don de la familia Romano, temido por sus enemigos y respetado en el inframundo.
***
Aquella noche, detrás de cortinas doradas y postores enmascarados, Sera permanecía temblando bajo los reflectores, valorada no solo por su belleza, sino también por su virginidad. El aire estaba cargado de tensión y dinero. Cada oferta se sentía como una cadena que se ajustaba más y más alrededor de ella. Hasta que una voz rompió el silencio. Fría. Profunda. Firme. Mortal. Y definitiva.
"Cien millones. Es mía."
La sala quedó en silencio. Nadie se atrevió a desafiar al hombre sentado al final. Sus ojos helados brillaron bajo la luz tenue. Dante Moretti Romano no había venido a jugar. Había venido a reclamar lo que le pertenecía.
Para los demás, solo era una transacción por una sola noche.
Pero para ella, él era algo mucho más peligroso de lo que jamás imaginó.