CAPÍTULO 25.
—La Luna Roja te observa, Kael —Selthia, una anciana de cabellos plateados, la guardiana de las tradiciones, se adelantó con un cuenco de piedra entre las manos. Dentro, un líquido oscuro parecía palpitar al ritmo de sus corazones—. Hoy reafirmas tu liderazgo, tu vínculo con la manada y con la bestia que llevas dentro. ¿Estás preparado para llevar la Marca?
Kael no titubeó.
—Lo estoy.
La anciana introdujo los dedos en el cuenco y trazó un símbolo antiguo sobre su pecho, justo sobre su corazón.