CATALINA MÁRQUEZ.
A unos kilómetros de la isla, en una base segura temporal, Sebastián había dejado a Elías bajo la protección de un equipo de agentes de confianza.
Suficiente, en teoría.
Pero el Consejo nunca juega limpio.
Todo comenzó con una interferencia en las comunicaciones. Luego… silencio.
Sebastián intentó contactar a la base desde el templo.
—No responde. Línea cortada.
—Reintenta con el canal de emergencia —ordenó Isabella, con la voz tensa.
Cuando lo hizo, finalmente entró u