La lluvia de verano llegó de repente, golpeando los ventanales con fuerza, impidiendo que la gente durmiera bien durante la noche.
Llevaba ya tres días y tres noches sin parar, el cielo seguía gris y opaco sin dejar ver el sol radiante y con ello el ánimo de todo se volvió más sombrío…
Ya había transcurrido un mes, desde que Isabella había recuperado la USB con los archivos secretos, entregándolos al maestro Sinclair, y completando su retiro de las agencias gubernamentales. Dedicándose en l