—Es verdad, recuerdo la última vez que jugamos cartas. Tu jefe había ganado, pero luego cada uno de nosotros consiguió una escalera de color y le ganamos todo el dinero que había ganado. Al final hasta perdió más. —Dijo Camilo con malicia.
Sofía miró a Alejandro; él no dijo nada, entonces era verdad.
—Continuemos.
Carlos dijo:
—No vamos a ser fáciles contigo.
Rodrigo también asintió.
—Hoy, de nosotros tres, ninguno va a ser caballeroso.
Camilo disfrutaba del espectáculo, ya que Alejandro rara ve