A Sofía se le salió una carcajada sarcástica.
—Diego, esa fantasía tuya no se va a cumplir jamás.
—¿Qué quieres decir?
—Después de conocer algo bueno, ya no puedo conformarme con algo tan mediocre como tú.
Diego apretó los dientes, la rabia le quemaba por dentro.
—¡Sofía! ¿Tan bueno es Alejandro? ¿Qué tiene de bueno?
—Su carácter y lo buena persona que es te superan en todo sentido. Sabe cuidar a los demás. ¡Y en la cama es mil veces mejor que tú! No sirves para nada, eres pésimo. ¿Crees que yo