Valentina pensó en varias posibilidades, pero en ese momento no fue capaz de formular la pregunta. Ese día había ido allá, además, no precisamente a hablar de trabajo. La mirada de Valentina fue difícil de leer; luego mostró que de verdad no aceptaba lo que pasaba. Aun así, apretó los dientes y habló:
—Perdí contra ti —dijo Valentina.
Sofía no fingió que no entendía.
—¿No lograste conquistarlo? —le preguntó.
—¿Conquistarlo? ¿Crees que Diego es alguien tan fácil? —respondió Valentina.
Al ver lo n