Gabriel quedó paralizado.
—¿Hermano?
Estuvo a punto de echarse a reír. ¿Diego se había vuelto loco? Llamarle "hermano" a Alejandro era algo que nunca esperó. Como Gabriel los conocía desde que eran niños, jamás se imaginó que esos dos pudieran llegar a algo así. Ahora mismo ya le caía bastante mal Camilo; ¿y todavía Diego y Alejandro se iban a portar como si se llevaran bien? No tenía ningún sentido. Para él, Diego estaba definitivamente loco.
Alejandro, en cambio, apretó los labios y observó la