Diego siempre había sido indiferente por naturaleza; despreciaba las emociones de los demás e, incluso, se burlaba de ellas. Gabriel no respondió a su pregunta; en vez de eso, le dijo:
—¿Por qué te casaste con Sofía?
Todo volvía al punto de partida. Diego nunca se lo había dicho a nadie. Siempre evitó esa pregunta. Hasta ese día, cuando ya no tenía escapatoria. La verdad era que... muchas cosas no necesitan una razón lógica. Él quiso casarse con ella. Quizá fue porque ese día, cuando la conoció,