Aunque Pandora había dado a luz a Alejandro, ese embarazo había sido un accidente. Nunca se había visto como madre; pero, no quiso abortar.
Luego todo se complicó. Fernando ya estaba casado, su padre murió y una avalancha de responsabilidades cayó sobre ella. Apenas tuvo tiempo de respirar, mucho menos de cuidar a su hijo. Lo dejó con su abuelo, mientras ella se abría paso en el poder.
Cuando por fin consiguió el control del negocio familiar, el ritmo se volvió todavía más feroz. No dormía, no d