Thiago sabía que lo ocurrido no tenía nada que ver con Sofía, así que no iba a culparla por su herida. Aunque en cierto modo sí era algo causal.
De hecho, estaba casi feliz. Llevaba tiempo buscando una excusa para acercarse a Sofía, y ahora esa herida le daba el pretexto perfecto. Si no aprovechaba esta oportunidad, mejor que se retirara del juego.
Incluso pensó que debería agradecerle al hombre que provocó todo eso; si lograba conquistar a Sofía, lo iba a invitar sin dudarlo a su boda.
No es qu