Alejandro se mantenía serio.
Javier intentó explicarse de nuevo:
—No me mires así, te lo juro. Si hubiera sabido lo tuyo con Sofía, jamás se la presentaba a otro hombre. ¿Tú crees que soy tan idiota como para cavar mi propia tumba?
Thiago no dijo nada. Un minuto antes hablaba de su "felicidad futura", y al siguiente recibió una advertencia directa del mismísimo Alejandro. El mensaje era claro: eso no era una simple visita al hospital.
Solo pudo sonreír un poco, con amargura. Le dolía perder a al