Las palabras de Sebastián cortaron los pensamientos de Sofía de un golpe seco.
Se notaba más alterado que antes.
—¡Ustedes no pueden estar juntos! —gritó.
Sofía le respondió, sin pensarlo:
—¿Y por qué no?
—¿Por qué? ¿Todavía me lo preguntas? —respondió con furia.
—¡Alejandro es hermano de Diego! ¡Acabas de divorciarte de él, deberías cortar todo lazo con esa familia! ¿Y tu siguiente novio es su hermano? Sofía, ya tropezaste una vez, ¿quieres repetir? ¡De verdad, estás loca!
—Te repito que son d