Sofía le preguntó:
—¿Ahora te vas a mudar?
—Se acerca el cumpleaños de mi abuelo, y mi mamá podría venir en cualquier momento —dijo Alejandro—. Mejor que me acostumbre a vivir en tu casa.
De hecho, cuando empiezas a vivir con tu pareja, también hay que pasar por un proceso de adaptación.
Sofía no tuvo nada más que decir y, feliz, aceptó la decisión.
—Primero llevemos la ropa —dijo Sofía, dispuesta a ayudar. Sintió algo caliente, apretándole la muñeca; era Alejandro.
—Tú diriges, yo pongo la fue