—Eso es más o menos todo, ¿quieres saber algo más? —preguntó Joaquín.
Sebastián lo miró, con una expresión seria.
—El presidente de la Corporación Sierra se llama Alejandro Montoya.
—¿Tú ya lo sabías? ¿Cómo lo sabes? ¿Lo conoces en persona? —Joaquín estaba muy intrigado.
La Corporación Sierra era una empresa global, demasiado lejos del alcance de su pequeña compañía de videojuegos. Conocer al propio presidente sería un honor inimaginable. Claro que Joaquín no se hacía ilusiones imposibles.
Sebas