Diego llevaba tiempo queriendo darle una paliza a Alejandro, pero nunca había tenido la oportunidad, tampoco iba a golpearlo sin motivo. Pero ahora que él se metía en sus asuntos con Sofía, no iba a desperdiciar la oportunidad.
Diego tenía los ojos rojos de furia, llenos de odio y frialdad. Le metió un puñetazo en el abdomen a Alejandro, después le tiró otro a la mandíbula. Por su parte, él no esperaba que Diego se le fuera encima. El golpe en el abdomen lo agarró desprevenido, Diego había puest