—Baja.
Sofía se levantó inmediatamente, corrió hacia la ventana y miró hacia abajo, pero no pudo ver nada.
—¿Viniste a San Rafael?
Diego rio con amargura.
—Sí, vine para estar contigo en nuestro aniversario de bodas.
—Ah, entonces hoy es nuestro aniversario. Diego, ¿cómo es que lo recuerdas tan bien? —La voz de Sofía estaba cargada de sarcasmo.
Diego sintió que la ira le bullía por dentro.
—¿Ya lo olvidaste? ¿No dijiste que esperabas este día con ansias?
—Por supuesto, ya han pasado cuatro seman