La cara de Alejandro se transformó en una máscara de hielo que daba terror contemplar. Segundos antes sus mejillas ardían por los efectos de la sustancia. Pero esa frialdad en su mirada lo había devuelto completamente a la normalidad. Aunque más allá del frío, había algo más en esa expresión que Sofía no lograba descifrar. Algo tremendamente complejo que, si te detenías a analizarlo, te ponía la piel de gallina.
Ella intentó silenciar la alarma, pero Alejandro se lo impidió. El dispositivo conti