Ardiendo en ti. Capítulo 19: Una despedida bajo el árbol
Aunque estoy despierto desde antes de que suene la alarma, no quiero abrir los ojos, sólo apago el sonido a tientas y me quedo allí, completamente desanimado.
Los días se pasaron volando, eso era obvio, es la ley de la relatividad: cuando mejor lo estás pasando, más rápido se te pasa el tiempo.
Aíne debe regresar hoy a la ciudad para rendir sus exámenes, para los que estudió muchísimo, incluso por sobre mis constantes distracciones nocturnas, ya que al saber que se quedaría hasta tarde estudian