Ardiendo en ti. Capítulo 13: La fiebre rara
Salgo de la habitación y siento ese exquisito aroma a dulce y café, esta vez en la barra hay unos muffins… ¿a esta hora?
—Buenos días —le digo cordialmente, buscando las tazas—. ¿Si quiera duermes?
—Anoche no… me quedé estudiando hasta tarde y pues, me pilló el amanecer —se voltea y veo unas ojeras que son típicas en los que estudiamos y estamos en exámenes.
—Deberías ir a dormir… yo termino aquí —le digo acercándome a ella—. Tienes una pinta horrible, como que en cualquier momento te caes de s