Mundo ficciónIniciar sesión—Entonces aceptaron –sonrió Duncan, sentado en un mueble del lujoso pent-house donde vivía Edmund Haggerty. Alrededor, mucha gente sostenía sus copas de vino o un pequeño plato lleno con comida del buffet que se hallaba al fondo de la sala. Era otra de las populares fiestas de Edmund Haggerty. A lo mejor estaba buscando su quinta esposa.
—Ah. Aunque no fue fácil, hubo que usar la artillería pesada.







