Capítulo 29. Bálsamo
Paola movió su rostro la milésima necesaria para unir sus labios y besarse como es debido y cuando apenas tuvo aliento contestó.
—Ya tampoco quiero estar sola.
Joseph la abrazó fuerte y se besaron con el hambre que ambos tienen, expertos en saciar el hambre física del mundo, pero con mucha necesidad de afecto decidieron dárselo.
Las manos cálidas de Joseph la acariciaban mientras la besaba, ambos con los ojos cerrados disfrutando de la compañía del otro.
Paola no recordaba estar así con Wilmer,