Capítulo 28. ¿Solo un acuerdo?
—Recuérdame, ¿por qué fue que me aceptaste en primer lugar? —Preguntó Joseph irónico—. No me pongas como un villano y menos me pongas el listón de esa bazofia que es el padre de tu hija; sabías en lo que te metías y lo aceptaste por conveniencia.
Paola dio un paso atrás.
—Claro, jefe, no puedo olvidar que lo nuestro es solo un acuerdo —Paola le pasó por un lado de vuelta al hotel.
—Ve entonces que lo haces perfectamente en tu trabajo, todos están a la expectativa de que te molestes conmigo por