capitulo 34
Máximo Bulton

Tengo a Lia plenamente dormida en mis brazos mientras acaricio su vientre, que aún no es tan notorio, pero me emociona saber que ahí está mi hijo o hija. Cuando la encontré en ese estado, quise matar a Julieta con mis propias manos; la pobre estaba fuera de sí, y no sé por qué, pero algo dentro de mí se quería morir al verla así, tan frágil. Ahora tenerla así me causa una sensación que hace mucho no sentía una sensación de paz y tranquilidad. Y la verdad, esto me asusta, porque no
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