Me despierto temprano ya que el llanto de Salvador llama mi atención.
—Hola, mi amor, aquí está mamá —lo tomo en brazos y le doy pecho ya que es hora de comer—. Cariño, ¡sí que eres glotón! —Él mueve sus manitos y me mira a los ojos.
—Eres un bebé precioso - Al rato llega Carol.
—Vaya, madrugaste para hacer visita.
—Quería ver a mi sobrino hermoso —le paso a Salvador, quien se queda embobado viendo a Carol.
—Carol, tengo que contarte algo.
—¿Qué pasó, amiga?
—Laura está buscando otra vez a Max.