Ya han pasado dos días desde que Máximo se enteró de mi embarazo y desde ese día no he tenido respiro por parte de él. Todos los días me llama y me pregunta cómo estoy, pero yo lo único que quiero es que no me hable ni se acerque a mí.
- Amiga, arréglate para ir a tomar unas copas.
- Carol, estoy embarazada, no puedo tomar.
- Sí, tienes razón, pero puedes bailar y además aún no se nota casi tu embarazo.
- No sé, Carol, no tengo ánimos.
- Por eso mismo, vamos a levantarte ese ánimo.
- ¿Stiven no