Por Emma
Tuve un día distinto, por fin, luego de meses que me parecieron eternos, logramos juntar todas las pruebas, hablar con el juez y el fiscal y conseguir la orden judicial.
Pedro me traicionó, echó por la borda mi trabajo, transformó prendas exclusivas en mamarrachos que vendían en ferias de barrios y hasta en la calle.
Usó telas de mala calidad, las costuras no iban a resistir ni cinco posturas y la terminación tenía una desprolijidad que daba ganas de llorar.
No es que solamente diseñe