Por Emma.
Pupy estuvo a mi lado en todo momento.
Por momentos me encantaba, pero por muchos motivos, no termino de confiar plenamente en él.
Escuché cuando le dijo a su hermana que me amaba, pero todo suena demasiado perfecto y yo, que siempre me llevé el mundo por delante, que me enfrenté a mi familia, que vivo sola y no le tengo miedo a la soledad, hasta me siento cómoda con ella, pero, por primera vez en mi vida, tengo miedo.
Miedo a las palabras maravillosas de mi jefe.
Tengo miedo de darle mi corazón y que sus sentimientos no estén a la altura de los míos.
Esa rebeldía que siempre me acompañó, hoy está por debajo de mis sentimientos.
Supongo que la claridad va a venir cuando pasen los primeros días del luto que estamos viviendo.
El tiempo va a ser quién decida si todo esto es solamente una ilusión, si el dolor dejó que Pupy aleje por el momento a esa mujer, si lo nuestro es algo pasajero, si ella, a pesar de sus palabras, va a volver ser el centro de su atención.
No es insegurida