Por Emma
Al escuchar las últimas palabras de Pupy me recorrió un estremecimiento profundo.
No terminaba de comprender sus palabras, no porque no supiera que significaban, sino porque jamás esperaba escucharlas.
No me creo poca cosa, soy bella, inteligente, buena persona y con un carácter fuerte y decidido, pero Pupy siempre tuvo a otra mujer en su radar.
Quizás necesito aceptar que él nunca sintió amor por ella, pero sus palabras fueron fuertes.
Tengo temor, temor de confiar en él, en sus palabras, estamos viviendo un momento fuerte, quizás el momento más fuerte de nuestras vidas.
No quiero caer por sus palabras dichas en un momento tan emotivo y significativo.
Y yo… yo tengo que confesar que me alejo de él, de sus palabras y de todo lo que me hace sentir, solamente por miedo.
Nunca fui cobarde, tampoco estuve enamorada.
-Estamos pasando un momento delicado, posiblemente estés confundido.
-No soy un niño, Emma, son un hombre de casi 35 años, nunca me enamoré en mi vida y te juro que d