—Selene... papá te pide perdón, pero al final, solo puedo pedirte perdón a ti... Por favor, perdona a Rosa. Te lo prometo, ninguno de los dos volveremos a lastimarte a ti ni a Luciano. Si no la perdonas y la dejas sufrir en la cárcel, me arrodillaré y nunca me levantaré.
Selene, con una ligera sonrisa en su hermoso rostro, una sonrisa tan amarga... Este hombre es su padre, pero una y otra vez ha herido a ella y a su hermano. Ahora está suplicando por la mujer que los lastimó, y está dispuesto a