Después de despedirse con un gesto, Mariana se fue con Nacho.
Una vez que se fueron, Selene habló primero:
—Escuché que Nacho te reenvió todos los correos del grupo.
—Sí— respondió Andrés.
—Pásame esos correos. No necesito que el señor Andrés intervenga en los asuntos de Entretenimax.
—Pequeña loba mentirosa.
El corazón de Andrés se encogió un poco, pero sonrió con resignación. No era la primera vez que escuchaba esas hirientes palabras de ella, ni la primera vez que su corazón se rompía. Ya