CAPÍTULO 60. Ya sé quién le pagó a los pilotos
Darío le dio un beso en la frente a su abuelo y sonrió.
—Bueno, antes de que nos volvamos locos, Ángel y yo tenemos una sorpresa para ti, pero tienes que prometer que no te vas a alterarte, ¿de acuerdo? —le advirtió.
—Yo lo preparo, tú búscala —dijo Ángel y Darío salió directamente a buscar a Sammy.
No le importó sacarla de la cama en pijama, desgreñada y restregándose los ojos. Le dio dos besos para despertarla, y así mismo la llevó a ver al abuelo Martin.
El anciano escandalizó tanto de la al