La tensión inundaba toda la mansión con semejante noticia de parte del médico privado de Alexander ¿Cómo era posible que Margaret estuviera embarazada? Esa era la incógnita que llenaba las mentes de todos y cada quien intentaba sacar sus propias conclusiones.
Alexander, aun guardando la calma, le pagó al médico.
— Aquí tiene su pago. Ahora, hábleme claramente. ¿Cómo garantizamos que este embarazo avance sin complicaciones?
El doctor le extendió un recibo y una hoja.
—Aquí le proporcionaré to