Durante esa semana infernal, Margaret se encontró inmersa en un tormento constante. Miriam, Camila e Isabella habían formado una alianza tóxica para hacer la vida imposible. Aprovechando los momentos en los que Alexander salía de la mansión, las conspiraciones contra Margaret se intensificaron.
En el desayuno, Miriam y las sirvientas se aseguraron de servirle a Margaret alimentos que sabían que le caerían mal. Camila e Isabella observaron con satisfacción mientras Margaret luchaba para mantener