El veredicto final del juicio había llegado. Margaret, se llevó las manos a las sienes. Abatida y desconsolada, escuchó las palabras del juez mientras este pronunciaba su sentencia por boca del juez.
—Margaret Hall, basado en las pruebas presentadas y en las declaraciones de los testigos, este tribunal la declara culpable de los cargos de secuestro y homicidio premeditado. Se le condena a cumplir una pena de veinticinco años de prisión sin posibilidad de libertad condicional.
Margaret, aturdida