A su vuelta al hotel después encontrar a Miguelito dormido Mariela no tuvo más opción que dejarlo pasar una noche más con sus amigos, para Scott las cosas estaban saliendo a la perfección mientras que para ella cada minuto a solas era simplemente nerviosismo que a cada segundo le costaba más controlar.
Scott la acompañó hasta la puerta de su habitación esta vez conteniéndose simplemente recorrió suavemente los labios de esa chica con sus dedos para luego darle un tierno y dulce beso que la dejó