De manera rápida Scott y Mariela salían de esa hermosa mansión que había sido el lugar perfecto para mantener alejados a sus pequeños, ahora junto esa familia que había formado y que protegía hasta con seguridad iba de vuelta a casa, aunque antes había una parada especial que nadie conocía.
Llegaron a Yorktown, Mariela miraba extrañada el lugar, quería preguntar, pero en realidad no se atrevía, pensó que tal vez tenían que tomar un camino diferente o que los venían siguiendo y no se quería a de