Mundo ficciónIniciar sesiónCaminé junto a Alexander hasta llegar a su oficina en la planta baja, la misma donde había firmado aquel papel que me obligaba a trabajar para ellos.
Cerró la puerta una vez que estuve dentro y un escalofrío me recorrió. Nunca olvidaba que estaba con un mafioso.
Se sentó en su escritorio, en silencio, y cruzó sus dedos mirándome fijamente.
Con seguridad, le mantuve la mirada. No sabía qué había h







