Capítulo 36

POV Alexander

Observé en silencio como Anne abandonó mi despacho con furia.

No dije nada, no la seguí, la dejé ir.

Me senté destruído en la silla y tomé mi rostro entre las manos.

Mierda, mierda, mierda.

Era un hijo de puta. Uno grande.

Su rostro angelical estaba arruinado gracias a mí. Le había roto el corazón.

Pero el mío también lo estaba.

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