22. EXTRAÑOS

Toda la tarde la pasó René en su oficina. No había motivos todavía para regresar a la casa, y si lo hizo fue para mirar el rostro de Cristina una vez observara el jardín. Elisa sugirió que la mejor manera de que Cristina pudiera recuperarse era someterla a la calma total, a los sentimientos que le quitaran cualquier peso de encima. También se trataba de lo emocional. Todo lo que sintiera su esposa lo sentirían sus hijos.

No lo dudó dos veces.

Aura fue aquella madre que necesitó de niño. Lo crio
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