23. DÉBIL
Algo se sentía extraño para Cristina. Sólo pasaron dos días desde que René dejó en claro que se iría y ésta vez por tiempo ilimitado.
¿Se iría con su amante? ¿De eso se trataba? Cristina no sabía por qué razón le causaba incomodidad que se marchara así sin más. Pero…suponía que de eso se trataba esa farsa. Un matrimonio que no se le podía llamar salvo como transición.
—Buenos días, señora —Doña Aura entró con la bandeja del desayuno—. ¿Cómo amanece?
Cristina se acomodó como pudo en las sábanas,