11. SOSPECHOSO DESEO
«¿En dónde estoy?»
Fueron los pensamientos de Cristina en la inconciencia. Todo su cuerpo dolía, tanto, como para ahuyentar cualquier intento de recuperar la fuerza.
Luego de pequeños parpadeos, en sonido intermitente de su pulso llenaba toda la habitación oscura, que apenas y si podía distinguir. Cristina no podía abrir los ojos, pero la conciencia empezaba a florecer, a sentir el silencio que solo lo acompañaba el silencio que la atormentaba. «¿Dónde estoy?» Cristina tampoco recordaba lo que