Capítulo 38
Kamila
No era fácil para mí sentir la mirada del abuelo de Daniel sobre mí y todo porque después de las palabras dichas por el señor Darío, un silencio se hizo presente en aquella sala.
– Yo sigo sin creer en lo que me están diciendo. Me parece que es algo muy conveniente para los dos salir con esto ahora y me preguntó cuánto te va a pagar mi nieto por hacer todo esto – dijo su abuelo y la verdad ya me estaba sacando de mis casillas.
– Discúlpeme, señor, pero a mí su nieto no me est