Jagger Stewart
El ambiente en el loft de Arielle había pasado de ser un refugio romántico a convertirse en un centro de operaciones tácticas. Dianne estaba sentada frente a su portátil de alta gama, con tres pantallas adicionales desplegadas sobre la mesa rústica. Sus dedos se movían con una velocidad frenética, mientras Arielle y yo observábamos el desfile de códigos, metadatos y direcciones IP que cruzaban la pantalla.
—El manuscrito no es un simple archivo de texto —explicó Dianne, sin apart