Blake Stewart
El traslado a la finca de los Christian no fue la simple mudanza logística que Logan había planteado en el restaurante; fue un viaje hacia un territorio que se sentía prohibido y, a la vez, extrañamente familiar. Mientras la camioneta de la discográfica avanzaba por el camino flanqueado por robles centenarios y campos que se extendían bajo el cielo infinito de Tennessee, sentí que Chicago se desvanecía, convirtiéndose en una fotografía borrosa que ya no tenía lugar en mi presente.