Jagger Stewart
Si alguien hubiera tomado una fotografía aérea de nuestras vidas hace apenas dos años, habría visto puntos aislados y erráticos en un mapa de frialdad: un ático solitario en Chicago, un granero polvoriento en Nashville, apartamentos de soltero y hoteles de lujo. Éramos fragmentos de una explosión que nadie sabía cómo detener.
Pero hoy, al mirar por el ventanal de la planta alta de mi nueva casa, lo que veo es un urbanismo de sangre y elección.
Logramos lo imposible. No solo unimo