Julian
El loft del granero olía a madera antigua, a aceite de cedro y a la soledad que yo mismo había cultivado como un mecanismo de defensa durante años. Estaba sentado frente al ventanal, con una libreta en el regazo, observando cómo el sol de Tennessee comenzaba a descender, tiñendo los prados de un naranja violento. Era una vista hermosa, sí, pero le faltaba algo. El paisaje era estático, una postal perfecta pero silenciosa que no terminaba de llenar el vacío que sentía en el pecho desde qu