Alejandra
Siento el corazón latiéndome en la garganta, los oídos... entre las piernas, menos en donde debería de estar, llego a la entrada a la casa y hecho un vistazo antes de entrar, Jonathan se ha levantado, su grito de amenaza me causa un delicioso escalofrío que me recorre la piel, avanza con una lentitud que no hace más que acelerar mis latidos, corro al interior de la casa.
Sumamente ansiosa miro en todas direcciones, el lugar es sumamente enorme, pero justo ahora no se me ocurre un lu