Jonathan
Cuando veo que esta bien, cuando con mis propios ojos puedo darme cuenta que sigue viva me permito un respiro, las horas anteriores eran asfixiantes, la incertidumbre de si le habían hecho daño me estaba consumiendo, pero el respiro de calma dura muy poco.
Me doy cuenta que tiene el labio partido y un hematoma en el pómulo, ese animal se atrevió a tocarla, a mi querida Alejandra, a mi mujer...
Avanzo deshaciendome de las sombras que me acompañan, hago girar el otro cuchillo que llevo