Jonathan
Al recuperar la conciencia, lo primero que llega con ella es el dolor. Bastante dolor. Cada músculo de mi cuerpo se siente entumecido y pesado, pero, ignorando todo eso, me esfuerzo por abrir los ojos para buscar a Alejandra.
Lo primero que veo es que estoy en un puto hospital. Trato de incorporarme, pero un latigazo de dolor se origina en mi costado y me obliga a volver a quedar acostado.
- ¡Maldición! -me llevo ambas manos a la zona adolorida, pero unas manos me sujetan de los hombr